Crisis de colon irritable: qué hacer, qué comer y cuánto dura
Crisis de colon irritable: qué hacer en las primeras horas, qué comer durante 48-72 h, cuánto dura según el síntoma y cuándo conviene ir al médico.
Una crisis de colon irritable suele durar entre dos y cuatro días, y lo que más ayuda en ese tiempo es sencillo: calor en el abdomen, comidas pequeñas y fáciles, algo de movimiento suave y bajar el ritmo del día. Durante 48-72 horas conviene una alimentación de transición, con menos grasa y menos alimentos fermentables, sin ayunar y sin convertirla en tu dieta de las próximas semanas. Cuando los síntomas vuelven a tu nivel habitual, vuelves a comer como antes. Abajo tienes qué hacer en las primeras horas, qué comer según el tipo de crisis, cuánto dura cada síntoma y qué señales indican que no se trata de una crisis más.
Qué es una crisis de colon irritable
Una crisis, o brote, es un periodo de varios días en el que tus síntomas de siempre suben claramente por encima de tu nivel habitual: más dolor, más hinchazón, diarrea o estreñimiento más marcados. No hay una definición médica oficial, pero los estudios con diario de síntomas confirman lo que describen muchas pacientes: en el síndrome del intestino irritable los síntomas se agrupan en episodios en lugar de aparecer al azar (Palsson et al., 2014).
Ese mismo estudio dejó un dato práctico: más de la mitad de los episodios de dolor ocurrieron fuera de los días de diarrea o estreñimiento. Puedes tener una crisis de dolor con deposiciones normales, y eso también encaja con el colon irritable.
Cuánto dura una crisis de colon irritable
En el estudio de Palsson, 124 personas con colon irritable anotaron cada deposición, su dolor y su hinchazón durante una media de 73 días, sin medicación para el intestino. Esta fue la duración media de los episodios (Palsson et al., 2014):
| Tipo de episodio | Duración media |
|---|---|
| Diarrea | 2,1 días |
| Dolor abdominal | 3,1 días |
| Hinchazón | 3,5 días |
| Estreñimiento | 4,5 días |
Son medias: habrá crisis de un día y otras de una semana. Lo que importa es la tendencia. Si a los tres o cuatro días vas a mejor, la crisis sigue su curso. Si pasan dos semanas sin ninguna mejoría, o los síntomas cambian de carácter, toca consultar.
Si lo tuyo es sobre todo diarrea con urgencia, tienes un plan específico en colon irritable con diarrea, y si predomina el estreñimiento, en colon irritable con estreñimiento.
Qué hacer en las primeras horas
Ninguna de estas medidas corta una crisis en seco. Sirven para calmar el dolor y para no empeorar la crisis sin querer.
Calor local. Una bolsa de agua caliente sobre el abdomen alivia a muchas personas el dolor tipo cólico. Siendo honesta, no hay ensayos sólidos que lo hayan probado en colon irritable; lo recomiendo porque es seguro, es barato y muchas pacientes lo notan. Calor templado, con una tela de por medio, y nada de dormirse con la manta eléctrica encendida.
Respiración diafragmática. Cinco minutos de respiración lenta hacia el abdomen, después de comer o cuando el dolor aprieta. Ayuda sobre todo si la barriga se distiende de forma visible. Tienes el paso a paso en hinchazón abdominal y colon irritable.
Movimiento suave. Un paseo de 10-15 minutos después de comer suele sentar mejor que el reposo total. El ejercicio intenso, cuando pase la crisis.
Menos carga por la tarde. En un estudio con 357 personas con colon irritable que registraron estrés y síntomas tres veces al día, el estrés de la tarde predecía peores síntomas por la noche, y al revés (Yunusova et al., 2026). En plena crisis, quitar compromisos de la tarde también cuenta como tratamiento. Lo desarrollo en estrés y colon irritable.
Hidratación. Con diarrea frecuente, bebe a menudo y en poca cantidad, y valora una solución de rehidratación oral de farmacia.
Lo que puedes tomar, comentándolo con tu médico
Como dietista no pauto medicación, pero es una de las preguntas que más me hacen. Esto es lo que tiene respaldo según el síntoma que predomine (Vasant et al., 2021), para que lo hables con tu médico o farmacéutico:
- Aceite de menta en cápsulas con cubierta entérica. Es la opción “natural” con más estudios. Un metaanálisis de 10 ensayos (1.030 pacientes) vio que mejora el dolor frente a placebo: hay que tratar a unas 7 personas para que una note el beneficio. Dio más efectos adversos que el placebo y la calidad de la evidencia es muy baja (Ingrosso et al., 2022). Puede dar ardor, así que no conviene si tienes reflujo.
- Antiespasmódicos. Relajan la musculatura intestinal en el dolor tipo cólico. Un metaanálisis en red de 2026 encontró que algunos reducen el dolor (Ismaiel et al., 2026), aunque la guía estadounidense no los recomienda para el conjunto de síntomas (Lacy et al., 2021). Tienen sentido como herramienta puntual.
- Loperamida, si la crisis es de diarrea. Reduce la frecuencia y la urgencia, no el dolor. De forma puntual y con criterio médico.
- Laxante osmótico, si la crisis es de estreñimiento. Ablanda las heces atrayendo agua al intestino. Tampoco actúa sobre el dolor.
Una manzanilla o una menta caliente reconforta, y el calor de la taza ya ayuda, pero tómala como gesto de confort: la infusión no lleva la menta al intestino en la dosis en que lo hacen las cápsulas.
Qué comer en una crisis de colon irritable
En un estudio sueco, el 63 % de las personas con colon irritable relacionaba sus síntomas con las comidas, y los alimentos más señalados fueron los carbohidratos fermentables, la comida grasa, el café, el alcohol y el picante (Simrén et al., 2001).
Además, al llegar comida al estómago se activa el colon (el reflejo gastrocólico), y esa respuesta crece con el volumen, las calorías y la grasa de la comida (Dorfman et al., 2022). Por eso, durante 48-72 horas:
- Raciones pequeñas, en 4 o 5 tomas al día en lugar de dos comidas grandes.
- Menos grasa: vapor, hervido, plancha u horno, con poco aceite de oliva en crudo.
- Comida cocinada y templada mejor que grandes volúmenes de crudo.
- Menos fermentables solo esos días: legumbres, cebolla y ajo, coles, manzana, pera o fruta de hueso.
- Sin alcohol mientras dure la crisis.
Lo que cambia según el tipo de crisis:
| Crisis con diarrea | Crisis con estreñimiento | Crisis con dolor o hinchazón | |
|---|---|---|---|
| Prioriza | Arroz, patata y zanahoria cocidas, plátano poco maduro, pollo, pescado blanco, huevo, pan tostado | Agua repartida durante el día, kiwi, avena, verdura cocida, fibra soluble si ya la tomas, aceite de oliva en crudo | Proteína magra, arroz, patata, calabacín, zanahoria o judía verde cocidos, comida templada |
| Aparca 48-72 h | Fritos, café, alcohol, picante, chicles y caramelos sin azúcar (sorbitol, manitol), lácteos con lactosa si sospechas que te sientan mal | Salvado de trigo y exceso de fibra insoluble, legumbres enteras, comidas copiosas | Bebidas con gas, chicle, legumbres, coles, cebolla y ajo, ensaladas grandes |
Un día de ejemplo
Para una crisis con dolor e hinchazón. Si predomina la diarrea o el estreñimiento, ajústalo con la tabla.
- Desayuno: tostada de pan de masa madre de espelta con aceite de oliva y huevo revuelto. Infusión templada.
- Media mañana: un plátano poco maduro, o dos kiwis si hay estreñimiento.
- Comida: arroz blanco con pollo a la plancha y zanahoria cocida.
- Merienda: yogur sin lactosa con un puñado pequeño de nueces.
- Cena temprana: crema de calabacín y zanahoria (sin cebolla ni ajo) y merluza al vapor con patata cocida.
Cuándo volver a comer como siempre
En cuanto los síntomas vuelvan a tu nivel habitual, sin esperar a estar al cien por cien. En dos o tres días recupera lo que comías antes de la crisis, empezando por lo que mejor toleras.
Mantener la dieta de transición “por si acaso” es el error más frecuente que veo. En un estudio con 197 personas con colon irritable, quienes señalaban más alimentos como culpables tenían síntomas más intensos y peor calidad de vida (Böhn et al., 2013).
Es una asociación y no prueba que restringir empeore, pero cada alimento que retiras sin motivo estrecha tu vida un poco más. Para el día a día fuera de las crisis, tienes la guía de qué no comer con colon irritable.
Cuándo una crisis no es solo colon irritable
Con el diagnóstico ya hecho, es fácil atribuirlo todo al colon irritable. Estas señales no encajan con una crisis típica y piden valoración médica (Vasant et al., 2021):
| Ve a urgencias hoy si… | Pide cita con tu médico en los próximos días si… |
|---|---|
| Tienes fiebre alta junto con diarrea o dolor | Ves sangre en las heces, aunque sea poca |
| Hay sangrado abundante o heces negras | Pierdes peso sin buscarlo |
| El dolor es muy intenso, no cede o notas el abdomen duro | Los síntomas te despiertan por la noche |
| Vomitas y no consigues retener líquidos | Notas un cansancio nuevo o te han detectado anemia |
| Orinas muy poco, te mareas o tienes confusión | Llevas más de dos semanas sin ninguna mejoría |
Consulta también si tienes antecedentes familiares de cáncer de colon, enfermedad inflamatoria intestinal o celiaquía y nadie lo ha tenido en cuenta.
Y una regla que uso mucho en consulta: si esta crisis no se parece a las anteriores, no des por hecho que es el colon irritable. Un dolor en una zona nueva, un ritmo intestinal que nunca habías tenido o una intensidad distinta merecen una revisión. Te ayuda a ubicarlo el mapa del dolor del colon irritable.
Después de la crisis: qué mirar para que se espacien
Cuando todo se calma, repasa las 24-48 horas anteriores: qué y cuánto comiste, el estrés, el sueño, la fase del ciclo y los cambios de rutina. Si coincide con la regla, te interesa leer por qué empeora el colon irritable con la menstruación.
Busca lo que se repite en dos o tres crisis: si una llegó tras una cena copiosa con vino al final de un día tenso, el tomate del mediodía probablemente no sea el culpable.
Si las crisis se encadenan cada pocas semanas, falta ajustar el tratamiento de fondo. Tienes el panorama completo en la guía completa del colon irritable.
Mi enfoque como nutricionista especializada
Cuando una paciente me cuenta su última crisis, casi siempre describe lo mismo: dos días malos, miedo a comer y, al final, un alimento más en la lista de prohibidos. Unas cuantas crisis después, la lista es larga y los síntomas siguen igual.
Por eso trabajo con un plan de crisis escrito de antemano: qué vas a comer esos tres días, qué puedes tomar (ya hablado con tu médico) y cuándo vuelves a tu alimentación normal. Una crisis que llega con un plan se vive con mucha menos angustia, y la angustia también alimenta los síntomas.
La otra mitad del trabajo es leer las crisis en conjunto: una sola dice muy poco, y cinco anotadas con calma suelen dibujar el patrón que de verdad hay que tratar. No te prometo que no vuelvas a tener ninguna. Lo realista es que sean más suaves y más espaciadas.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor no comer durante una crisis de colon irritable?
No. Ayunar alivia unas horas, pero la siguiente comida suele ser más grande y el colon responde con más fuerza a una comida abundante (Dorfman et al., 2022). Funciona mejor comer poco y a menudo, en tomas pequeñas y templadas. Si hay vómitos o no toleras nada, prioriza los líquidos y consulta.
¿Puedo tomar café durante una crisis?
Depende del tipo de crisis. El café está entre los desencadenantes que más citan las personas con colon irritable (Simrén et al., 2001). En una crisis con diarrea o dolor, mejor aparcarlo unos días. En una de estreñimiento, un café por la mañana ayuda a algunas personas a ir al baño. Si echas de menos el ritual, prueba con descafeinado y observa cómo te sienta.
¿Debo hacer la dieta FODMAP después de una crisis?
Por una crisis aislada, no. La dieta baja en FODMAP es una herramienta para cuando los síntomas son frecuentes y las medidas básicas no bastan, y se hace por fases, guiada y con fecha de fin. Hacerla por tu cuenta tras cada crisis lleva a una dieta cada vez más corta sin saber qué toleras. Tienes las fases explicadas en la dieta FODMAP para colon irritable.
¿Qué desencadena una crisis de colon irritable?
Casi siempre una suma de factores: una comida copiosa o muy grasa, alcohol, un pico de estrés, una mala semana de sueño, la menstruación, un viaje o una gastroenteritis. A veces no hay un desencadenante claro, y eso también forma parte del colon irritable.
En resumen
- Una crisis de colon irritable dura de media entre 2 y 4,5 días según el síntoma. Si en dos semanas no mejora, consulta.
- Calor local, respiración diafragmática, paseos suaves y menos carga por la tarde ayudan a bajar la intensidad.
- Durante 48-72 horas, come poco y a menudo, con menos grasa y menos fermentables, sin ayunar.
- Menta en cápsulas, antiespasmódicos, loperamida o laxante osmótico tienen su sitio según el síntoma, siempre hablándolo con tu médico.
- Cuando pase, vuelve a tu alimentación normal y busca patrones entre varias crisis antes de prohibirte alimentos.
Reserva tu consulta
Si tus crisis se repiten y cada una te deja con más miedo a comer, podemos preparar tu plan de crisis y trabajar lo que las provoca. Así planteo el abordaje nutricional del colon irritable: primero entender el patrón y después ajustar la alimentación. Reserva tu consulta gratuita y lo vemos con tu caso.
Referencias
- Palsson OS, Baggish J, Whitehead WE. (2014). Episodic nature of symptoms in irritable bowel syndrome. American Journal of Gastroenterology, 109(9), 1450-1460. doi:10.1038/ajg.2014.181
- Ingrosso MR, Ianiro G, Nee J, Lembo AJ, Moayyedi P, Black CJ, Ford AC. (2022). Systematic review and meta-analysis: efficacy of peppermint oil in irritable bowel syndrome. Alimentary Pharmacology & Therapeutics, 56(6), 932-941. doi:10.1111/apt.17179
- Yunusova A, Levinthal DJ, Lam P, et al. (2026). Beyond Chronic Stress: Daily Stress Is Associated With Symptoms in Irritable Bowel Syndrome. Clinical Gastroenterology and Hepatology. doi:10.1016/j.cgh.2026.05.008
- Simrén M, Månsson A, Langkilde AM, et al. (2001). Food-related gastrointestinal symptoms in the irritable bowel syndrome. Digestion, 63(2), 108-115. doi:10.1159/000051878
- Böhn L, Störsrud S, Törnblom H, Bengtsson U, Simrén M. (2013). Self-reported food-related gastrointestinal symptoms in IBS are common and associated with more severe symptoms and reduced quality of life. American Journal of Gastroenterology, 108(5), 634-641. doi:10.1038/ajg.2013.105
- Dorfman L, El-Chammas K, Mansi S, Kaul A. (2022). Gastrocolonic Response. Current Gastroenterology Reports, 24(11), 137-144. doi:10.1007/s11894-022-00849-2
- Ismaiel A, Leucuta DC, Boitos I, et al. (2026). From Visceral Pain to Emotional Distress: Comparative Effectiveness of Antispasmodics and Antidepressants in Irritable Bowel Syndrome. Systematic Review and Network Meta-analysis. Journal of Gastrointestinal and Liver Diseases. doi:10.15403/jgld-6815
- Lacy BE, Pimentel M, Brenner DM, et al. (2021). ACG Clinical Guideline: Management of Irritable Bowel Syndrome. American Journal of Gastroenterology, 116(1), 17-44. doi:10.14309/ajg.0000000000001036
- Vasant DH, Paine PA, Black CJ, et al. (2021). British Society of Gastroenterology guidelines on the management of irritable bowel syndrome. Gut, 70(7), 1214-1240. doi:10.1136/gutjnl-2021-324598
¿Sientes problemas digestivos?
Te puedo ayudar a encontrar la causa y solucionarlos.
Reserva tu consulta gratuita