Bienestar y salud

Colon irritable: dieta y tratamientos naturales con evidencia científica

Las personas que tienen colon irritable tienen características en común derivadas de su inflamación intestinal de bajo grado, y si es tu caso, Te traigo 2 estrategias para combatir estos síntomas tan molestos.

Celia Garcia-Cesto
Celia Garcia-Cesto
Celia Garcia-Cesto
Celia Garcia-Cesto

11 feb 2026

11 feb 2026 - 4 minutos

Black woman sitting on a blue couch smiling at her computer screen with her hand out.
Black woman sitting on a blue couch smiling at her computer screen with her hand out.
Black woman sitting on a blue couch smiling at her computer screen with her hand out.
Black woman sitting on a blue couch smiling at her computer screen with her hand out.
Celia Garcia Cesto
Celia Garcia Cesto

Mi nombre es Celia, soy graduada con honores en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Complutense de Madrid, máster en educación sanitaria y experta en patologías digestivas.

Comparte este post

Si has leído alguno de mis blogs sobre el colon irritable, probablemente sepas que no soy la mayor defensora de cómo se diagnostica esta enfermedad: en muchos casos no se hacen todas las pruebas disponibles, te lo diagnostican en base a un conjunto de síntomas muy vagos (porque una vez más, no han encontrado nada en las pruebas que te han hecho), y te dicen que es incurable, para siempre, y que te gestiones como puedas. Sin tener ninguna base sólida para afirmar todas estas cosas porque, repito, no han encontrado la causa de lo que te pasa, solo los síntomas.

Sin embargo, todo esto no quita que las personas que tienen colon irritable tienen características en común derivadas de su inflamación intestinal de bajo grado, y que existen estrategias para combatir estos síntomas tan molestos. Pero recuerda, estas estrategias están pensadas para hacerte sentir mejor pero no van a eliminar tu enfermedad a largo plazo, por lo que es super importante que sigas buscando la causa inicial de tus síntomas digestivos.


¿Qué tienen en común las personas con colon irritable?

El colon irritable se diagnostica en base a los llamados “Criterios de Roma IV”, que son: Dolor abdominal recurrente al menos un día por semana en los últimos 3 meses asociado con al menos dos de los siguientes factores:

  • La defecación (el dolor mejora o aumenta).

  • Cambios en la frecuencia de las deposiciones (el dolor se asocia con evacuaciones más o menos frecuentes).

  • Cambios en la forma o la apariencia de las heces (el dolor se asocia con evacuaciones más duras o sueltas de lo normal).

Básicamente, te duele la tripa al menos una vez por semana, se alivia o empeora después de ir al baño, y además se asocia con ir peor al baño, ya sea por diarrea o estreñimiento.

Estos criterios solo se centran en lo que siente la persona con colon irritable, ¿Qué nos dice la ciencia que está pasando en el intestino?

A nivel fisiopatológico, estudios en personas con colon irritable identifican las siguientes características:

Inflamación y permeabilidad intestinal:

Independientemente de la causa inicial del colon irritable, casi todos los pacientes presentan una pequeña inflamación de bajo grado. Si esa inflamación se mantiene en el tiempo, las uniones entre células se debilitan y empiezan a aparecer micro agujeritos por los que pueden pasar tóxicos y bacterias. Imagina tu intestino como una tubería por la que pasa la comida, pero también hay tóxicos, bacterias…. Cuando tienes un intestino permeable, la tubería está llena de gritas, y todo ese contenido empieza a colarse por las ranuras, aumentando muchísimo más esa inflamación.

Disbiosis y alteración de algunos metabolitos:

Una disbiosis no es más que una desregulación en la microbiota, que son las bacterias y levaduras que viven en nuestro intestino. La que está más de moda actualmente es el SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado), en la que empieza a aparecer una cantidad muy grande de bacterias en el intestino delgado, donde normalmente no deberían de estar, pero realmente podemos acumular bacterias perjudiciales en todas las diferentes partes del tubo digestivo, desde la boca hasta el recto. Lo que suele ocurrir es que esa inflamación de la que hemos hablado en el punto anterior va a fomentar que nuestra microbiota se desequilibre, y por un lado perdamos un montón de especies bacterianas que ayudan a la salud del intestino, y por otro lado que crezcan tipos de bacterias que no nos interesan y contribuyen a que se mantenga este estado de inflamación.

Pero la cosa no acaba ahí, porque algunas de nuestras bacterias segregan ácidos grasos de cadena corta con funciones super importantes para el buen funcionamiento del intestino, como por ejemplo el butirato. Y si esas bacterias ya no están… nos quedamos también sin estos metabolitos beneficiosos.

Hipersensibilidad visceral y alteración dele eje intestino - cerebro:

Cuando los nervios del intestino se irritan (una vez más, por culpa de esa inflamación), el sistema nervioso empieza a reaccionar de manera exagerada a los estímulos: por ejemplo, si tienes algo de estrés puedes acabar muy descompuesta o con diarrea, o a lo mejor tienes una cantidad de gases en el intestino que una persona normal ni notaría y tu estás hinchada como un globo y con mucho dolor. Los síntomas de esta alteración no solo se quedan en el intestino (ojalá acabara ahí), también puedes tener alteraciones del estado de ánimo (principalmente porque gran parte de la serotonina se segrega en el intestino).


¿Qué podemos hacer al respecto?

La respuesta más obvia es encontrar la causa real de ese colon irritable, ponerle fin, y centrarnos en desinflamar el intestino. Pero es un proceso que puede tardar muchísimo tiempo y esfuerzo, y no siempre se encuentra a la primera (si fuera así no te habrían diagnosticado colon irritable). Estas son algunas estrategias que pueden mejorar tus síntomas sin necesidad de consumir medicamentos:

  1. Dieta baja en FODMAPs:

Las FODMAPs son diferentes tipos de fibra que se encuentran en los alimentos que pueden ser fermentadas por las bacterias de nuestro intestino. Eliminarlas temporalmente de nuestra dieta va a reducir la carga osmótica y reducir la fermentación de manera que:

  • Si hay una disbiosis, esas fibras no generen una cantidad de gas desproporcionada.

  • Si hay hipersensibilidad visceral, nos aseguremos que ese exceso de fibra no atraiga demasiada agua (simplemente por su carga osmótica) y la fermentación se reduzca (y los posibles gases asociados no puedan producir diarrea o dolor).

La cosa es, no es bueno mantener una dieta baja en fodmaps durante mucho tiempo. Y por mucho tiempo no me refiero a años, me refiero a más de 3 meses.

¿Qué es lo que si puedes hacer? Si tus síntomas mejoran con una dieta baja en FODMAPs, me haría sí o sí pruebas de disbiosis (empezando por la del SIBO). Y lo siguiente que haría es establecer un protocolo de reintroducción de esas FODMAPs, para averiguar cuales de ellas son las que realmente te están inflamando (que es lo que llamamos alimentos triggers). Hacer esta reintroducción correctamente no es sencillo, por eso en Nutriceli trabajo con un protocolo específico que garantiza que puedas introducir el máximo número de alimentos sin síntomas (y sin tener que ir probando alimento por alimento, porque tardarías la vida y media).

  1. Probióticos específicos:

Cada vez estoy más convencida de que los probióticos se van a volver el pilar central de la medicina moderna, y cada vez tenemos más evidencia de su utilidad en un sinfín de patologías (no solo a nivel digestivo). En el caso de un colon irritable que cursa con mucho gas, la cepa Bifidobacterium infantis 35624 parece ser capaz de reducir la hinchazón, al igual que la combinación de distintas cepas de lactobacilus.

Si tu síntoma principal son las diarreas, algunas cepas de saccharomyces boulardii tienen amplia evidencia de ser capaces de cortar esa diarrea, por lo que lo recomiendo si tienes un brote (o una gastroenteritis vaya). Esta levadura es super resistente, por lo que también puedes plantearte consumirla para evitar empeorar de la tripa si tienes que tomar antibióticos.

La conclusión de todo esto es que vivir con colon irritable puede hacerse muy cuesta arriba, y llegar a la causa de ese colon irritable todavía más. Espero que este post te ayude a mejorar tus síntomas durante un brote, y como siempre te recuerdo que si te gustaría tener un acompañamiento personalizado para superar tu enfermedad de una vez por todas, puedes coger una cita conmigo a través de esta web.

¡Espero verte en consulta!


Bibliografía utilizada:

  1. Black, C. J., et al. (2022). "Efficacy of dietary therapies in irritable bowel syndrome: a systematic review and network meta-analysis". The Lancet Gastroenterology & Hepatology.

  2. Ford, A. C., et al. (2021). "American College of Gastroenterology Monograph on Management of Irritable Bowel Syndrome". American Journal of Gastroenterology.

  3. Vasant, D. H., et al. (2021). "British Society of Gastroenterology guidelines on the management of irritable bowel syndrome". Gut.

  4. Oka, P., et al. (2023). "Global prevalence of irritable bowel syndrome according to Rome III or IV criteria: a systematic review and meta-analysis". The Lancet.

  5. Rej, A., et al. (2022). "The role of low FODMAP diet in IBS: The evidence to date". Journal of Clinical Medicine.

¿Sientes problemas digestivos?

Te puedo ayudar a encontrar una solución. Consigue tu valoración inicial gratuita en la que veremos tus síntomas y como solucionarlos.

Reserva tu cita gratuita